sábado, 6 de junio de 2015

Fisherman's Horizon - Concierto en Sala Silikona (05.06.15)

Cada grupo tiene una serie de conciertos en su haber que son los que les definen. Son los que marcaron su trayectoria, los que formarán parte de su top10… Los que siempre se recordarán.

El de ayer era el tercer concierto que yo veía de Fisherman’s Horizon. Siempre que me ha sido posible, me he acercado a verlos. El primero que vi fue el de la Sala Caracol en 2013, donde fueron absolutamente una máquina de sorpresas entre las proyecciones y lo bien conjuntados que estaban. El de Taboo, hace unas semanas, era a mi juicio el mejor concierto que siempre darían: presentando disco, con cantante invitada (Paula), con las proyecciones mejoradas, Iván en toda su salsa… Y el grupo funcionando mucho mejor que en Caracol. Pensaba que estaba en el concierto definitivo de Fisherman’s Horizon. Pero eso era hasta ayer.


El de ayer pasará a la historia como un concierto donde Fisherman’s Horizon se creyeron lo buenos que son. Hay mucha experiencia y ya llevan lo suficiente como para ir bien conjuntados todos. Pero ayer había truco: no estaba Iván (está en Alemania) y eso ponía en duda dos grandes elementos de Fisherman’s Horizon. Por una parte, es indudable que conozco como toca Iván desde hace años y su estilo es inconfundible, tiene una calidad inmensa. Sustituir su habilidad a la guitarra iba a ser algo muy difícil. Pero algo incluso mayor era lo que me hacía temblar: Iván es el frontman perfecto. Por sus bromas, por su rapidez a la hora de interactuar con el público, por su simpatía… Siempre que oías “Somos Fisherman's Horizon y tocamos canciones de videojuegos; somos unos frikis pero somos buena gente” era absolutamente una marca de la casa. Y así con cada canción, con sus míticos “esperamos que os guste”.


Para la parte de la guitarra, Fisherman’s Horizon pasó a explicar que Edu sustituiría a Iván en este concierto. Y la verdad, como le dije al propio Edu al acabar el concierto, me sorprendió mucho la gran capacidad de adaptarse a una máquina ya rodada como son FH y que casi todo fuera sin fisuras. Es obvio que dar un concierto de tantos temas (y algunos tan complicados como Seeds of Glory) así como presentación ante el público era algo temible. Sin embargo, Edu cumplió con creces y me dejó alucinado. Hay facetas donde Iván es insuperable, pero sin embargo, ayer hubo momentos (la parte de piano y guitarra en Madness In Dreamland tras la locura de voces) donde Edu simplemente brilló. Y en los solos de Cetra.


Para la labor de frontman, el grupo cogió conciencia de sí mismo e hizo lo que yo pensaba que harían: darle el protagonismo a Alex y ponerle en el centro. El Elton John del grupo se vino arriba desde el minuto 1 y, si bien tomaron algunos elementos de Iván, el resto fue cosecha propia de alta calidad. Creo que cuando hayan dado un par más de conciertos, su faceta de showman y las poses de tocar (sin perder la calidad ni la perfección en la ejecución de los temas) serán otra parte integral del show de FH como lo son “el cencerro de Keeping”, por ejemplo.


Y bien, yendo al show de la noche: el sonido de Silikona, por mucho que se esfuercen, sigue siendo algo que no está a la altura de los grupos. Nadie duda que la sala ha mejorado mucho desde que yo tocara ahí en 2008, pero vamos… la patata de graves que se forma asusta al miedo. Y muchas veces, los técnicos reaccionan tarde a subir elementos dentro del concierto.


El concierto comenzó fortísimo con esa pedazo de intro de Psynergy, con el tema a tope una vez entra el grupo a bloque. Megamatas (con la burla a Sonic) fue la encargada de seguir. A partir de ahí, ayudados con las proyecciones, el grupo desgranó Madness in Dreamland, Last of the Cetra con una Paula que se superó a sí misma (mejorando la interpretación de Taboo… yo la noté mucho más cómoda) y luego con esa maravilla que es Seeds of Glory. Y por supuesto, los dos “Master of puppets” del grupo (como los definió Iván en Taboo) sonaron atronadores y casi perfectos: Keeping the monsters away es un auténtico pelotazo, y A Scar in Time + The Three Caballeros es el tema perfecto para el final del concierto.


En resumen, una auténtica maravilla. Nadie sabe lo que vendrá a partir de ahora (o sí y es que no me apetece decirlo :P) pero os aseguro que el próximo concierto será algo para recordar. Porque este concierto queda para mi como el concierto en el que Fisherman’s Horizon subieron a pasárselo muy bien, con mucha diversión y mucho show. Siempre es difícil suplir a alguien tan importante como Iván, pero la verdad es que si había una manera de hacerlo, fue la de ayer: con complicidades, con la música sonando como un cañón, saliendo por ellos mismos y demostrando que FH es mucho más que la suma de las partes. Como no he comentado nada de ellos, decir que Matas y sus líneas de bajo cada día me sorprenden más. Y de Pablo, lo de siempre: menuda apisonadora. Todo carisma y sobre todo fuerza. Fuerza, fuerza, fuerza. Hay momentos del show donde parece que la batería se le queda pequeña.


En fin, chicos. Seguid así. Porque sois muy grandes. 

martes, 11 de febrero de 2014

Días 6,7,8,9,10,11 de RPM

No quiero desvelar nada de lo que llevo hecho hasta ahora. Igual mañana sí que os traigo novedades.

Os dejo con un pequeño video adelanto:

jueves, 6 de febrero de 2014

RPM: Día 5

Ayer fue un día particularmente bueno en lo relativo al proyecto. Tres apuntes nada más entre todo lo que hice: 

1) Me dediqué a rehacer las baterías (ahora suenan bien, por mucho que cueste cuantizarlas paso a paso). 
El azul significa poca "velocidad", es decir, poca intensidad de la nota.
Al contrario, el rojo determina mucha intensidad (mayor volumen)

A la hora de cuantizar, encajamos las notas dentro de las "partes"
del compás. Para evitar un efecto "metralleta", tenemos que variar
la velocidad de las notas. 


2) Estudié los arpegiadores, y sobre todo, el paneo de los mismos. Si pongo un arpegiador a un lado, lo lógico es que ponga la reverb/delay en el otro para crear una especie de espejo. En el caso de que el arpegiador vaya en una pista paneada al centro, suelo usar un Stereo Delay que llena a ambos lados cuando la mayoría de frecuencias están en el centro. 

Controlando un arpegiador. Esto significa que toco una nota y de ahí,
el ordenador puede generar automáticamente una secuencia tal y como
le venga bien a mi canción, pudiendo modificar todos los parámetros.
3) Estuve editando parámetros MIDI de muchas pistas: de ahí que obtuviera datos que estaban "corrompiendo" algunas pistas. 

Esa barra verde que veis abajo del todo está automatizada a mano.
Eso significa que en vez de estar todo plano, consigo modificar los sonidos
tal y como yo quiera. En este caso, hice que el sinte bajara un tono después
de soltar la nota (gracias al damper y a los efectos). 
Hoy me voy a dedicar a continuar uniendo fragmentos de audio que tengo inconexos, así como pulir un poco los pads. 

martes, 4 de febrero de 2014

RPM: Día 4

Quería hacer mucho. Pues bien, no he hecho nada más que mirar un par de arpegiadores.

Un día menos. Quedan 16.

RPM: Día 3

Ayer fue un día, creativamente hablando, muy experimental. Me dediqué a darle fin a algunas partes del tema que considero ya acabadas (hay un par de minutos que me encantan, y que me encantaría en el futuro no conocerlos para llevarme esa primera impresión*), hice el primer solo del disco y cerré alguna colaboración. Vamos más en detalle con los 3 puntos del día:

1) Acabar una sección. Me dediqué a no avanzar tanto en "nuevas secciones" sino en acabar una sección intermedia del tema. Al ser 32 a 38 minutos de canción, pues obviamente es algo que no sé todavía cómo resultará, si tendré que hacer cambios más adelante... Veremos. 

El primer solo del álbum. Por cuadruplicado. 
2) Grabar el solo. Hice un solo a una sola toma y así se va a quedar. Este disco quiero que tenga mucho de ese sentimiento de "las primeras tomas son las mejores". Realmente no puedo pretender hacer un disco perfecto en solo 21 días, no? Hay que tener en cuenta que ahora mismo me quedan solo 17 (contando hoy) y tengo que mezclar muchísimas pistas (ahora mismo llevo 86). Vale que algunas son solo efectos, pero aún así... Para acabar con el solo, lo que hice esta vez fue hacerlo (el mismo solo) sonar con cuatro instrumentos a la vez. De ese modo, obtengo las frecuencias que me interesan de cada uno y obtengo un sonido mucho más denso. 
Hasta 86 pistas por ahora... y solo llevo 3 días xD
3) Ya tengo la primera colaboración. Hugo, uno de los mejores guitarristas que he conocido (y mejor persona) se ha ofrecido a grabar un solo para este álbum. Estoy esperando a que lo oigáis porque os va a dejar boquiabiertos (y eso que todavía no ha grabado nada en el disco ni sabe qué base tendrá). Pero confío a ciegas en él. 

Dicho lo cual, volvemos al tajo. Tareas para hoy: avanzar en nuevas secciones, unir secciones nuevas y explorar algunos sonidos de Animoog, que es otra de las apps que tengo que incluir en este álbum. 

PD: Si queréis colaborar, estoy encantado sea lo que sea lo que hagais: desde un simple voice-over, algo cantado, algo tocado... Todo tiene cabida en este álbum. 
___________________
* = Me pasa algo parecido a cuando David Gilmour dice en el Making of del Dark Side of the Moon que él nunca podrá tener esa experiencia de escuchar completamente de primeras el disco para experimentarlo completamente. 

lunes, 3 de febrero de 2014

RPM: Día 2

Hoy tengo un día bastante inspirado, así que voy a resumir brevemente las tres tareas que hice ayer dentro de RPM:

1) Organización. El primer día siempre es un poco a lo loco, a ver qué sale, etc. Pero realmente, si necesito acabar este proyecto en 21 días, tengo que organizarme bastante. Por eso ayer ya recurrí a "estandarizar un modo de grabación". Para ello, controlo Logic desde Logic Remote. Antiguamente usaba TouchOSC, que daba muy buen resultado, pero con Logic Remote controlo mil veces más parámetros. Y lo que es mejor, es tan configurable que me permite tener lo que quiero y como lo quiero.
Mezclador, ideal para automatizar. Aparte de plantillas de instrumentos
y de módulos para poder controlar todo mejor sin perder el foco en la pantalla.

Este es mi centro de control, básicamente. 6 paneles donde tengo acceso
a todas las funciones que puedo necesitar y olvidarme de los shortcuts
de teclado. Por ejemplo, en el hueco que hay arriba a la derecha...

...he incluido uno de los más usados. Se acabó el parar, borrar, repetir, etc. 
2) Sacarle brillo a Sunrizer. Es de las mejores aplicaciones que tengo en el iPad, una auténtica maravilla y completamente configurable. Juego mucho con la perilla entre osciladores/ruido, porque aporta generalmente un toque especial a discos de electrónica tan tranquilita como este. Igualmente, los filtros y la magia de los arpegiadores hace el resto.


"Battle Beyond The Stars" es uno de los sonidos más característicos
de Sunrizer, basado en que la magia del sonido actúa cuando dejas
de presionar la tecla. Es decir, se activa con el release. 

3. Corregir errores del primer día. Aunque mi estructura sería dedicar la primera semana a componer, la segunda a conseguir sonidos y la tercera a mezclar, ayer no me pude resistir y tuve que corregir algo que había dejado el primer día como demo. Fueron solo 20 segundos de audio, pero necesitaba arreglarlo y que quedase bien. Y es que, aunque solo sean 21 días para acabar el disco, hay que obtener un resultado bueno. O al menos es mi objetivo.

Esto es un pequeño detalle de la grabación de ayer. Se pueden ver
perfectamente donde se activan los pedales de sustain en las pistas.
Y empiezo a categorizar los sonidos por colores, para que sea más fácil
mezclar cuando acabe la composición. 

sábado, 1 de febrero de 2014

RPM : Día 1

En mi primer día de RPM me he dedicado a 3 funciones principales:

Haz click para ver un boceto del tema en general por ahora.
Los nombres están ocultos a propósito para no desvelar 
la naturaleza del proyecto ni tan siquiera en instrumentación.
Batería, con todos sus componentes

1) Olvidar cualquier noción de composición básica. No tengo un concepto, ni una historia, ni nada (por ahora). Simplemente plasmo ideas sueltas, riffs, melodías... Las cojo y las plasmo tal cual, ya habrá tiempo de cribar y seleccionar. De momento estoy trabajando con alguno

Para ello, hoy he trabajado con un kit de batería avanzada y un sinte (ES2) de Logic para no perder tiempo. Tengo más o menos dos minutos de tema que, a falta de recolocar, hacen de buena base para algo sobre lo que pueda trabajar mañana.

2) Control de Logic desde iPad: No solo he aprovechado para grabar ya con Garageband y Sunrizer, e importar el contenido via iTunes al Mac para mezclarlo ya, sino que gracias a Logic Remote controlo todo lo que pasa en el DAW casi instintivamente. Mucho más fácil para grabar esos pads, controlar reverbs y hacer que los delays creen un ambient genial.


3) Encontrar ese sonido que definirá el álbum. Y es este PAD, con mayúsculas :
Mañana volvemos con lo que dé de sí el día 2.
Quiero recordaros que este álbum estará disponible gratuitamente en el
iConcierto de FNAC Castellana el día 25 de febrero a las 19.00

ES2 de Logic, una auténtica máquina

RPM: día 0

RPM es mi último reto musical. El objetivo: un álbum de 10 temas o 35 minutos de duración durante el mes de febrero, ni antes ni después. El material debe ser inédito, y se anima a que sea inexistente previamente. Y en este reto anda el señor xelerad.

Aparte de las cláusulas habituales, hemos marcado algunas normas extra que harán este reto más interesante:

Cartel del iConcierto
-El álbum consistirá de una única pieza o tema. Puede dividirse en pistas con nombre, pero han de fluir de una forma continua (gapless).
-La duración estará entre 32 y 38 minutos (35min±10%).
-El nombre del álbum lo deberá poner el otro retado, como tarde el día 20 de febrero.

-Se puede comenzar a partir de las 00:00 del 1 de Febrero, y deberá estar subido a Soundcloud el día 21 en mi caso (28 para xelerad), por el tema de llevarlo al concierto que daré en FNAC Castellana el día 25 de febrero a las 19.00, entrada gratuita.  >>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>

-Estilo, instrumentación y recursos a utilizar son libres, con una serie de puntualizaciones:
       *No se puede utilizar la misma tonalidad ni el mismo tempo durante todo el tema.
       *No se puede incluir material ajeno ni propio ya existente.
       *Debe haber un mensaje oculto (demostrable a posteriori), de cualquier tipo, que descifrar.
       *Es obligatorio que haya un "discurso" inteligible en algún momento.
       *iCláusula - Se deben usar en algún momento (con libertad, pero tiene que estar documentado) las siguientes apps de iPad: Samplewiz, NLog, Geo Synth, MorphWiz, DM1, GarageBand, Sunrizer.
       *Quedan como opcionales las voces cantadas, la documentación audiovisual del proceso y la inclusión de colaboraciones (siempre en un número consecutivo a las que incluya el otro retado; si yo tengo N colaboradores, él puede tener N-1, N o N+1, y siempre limita el de número menor).
       *Todo lo que no esté especificado es, en principio, libre. 

¡Comenzamos!


lunes, 27 de enero de 2014

Ser músico en España

Estoy a punto de cumplir 30 años y hace casi 21 que empecé con la música. Comencé a estudiar violín en el Conservatorio Eduardo Martínez Torner (en Oviedo) y dos años más tarde comencé a la vez piano. Tras años, he tocado en muchos puntos de la geografía española. Ya fuera con orquesta, con varios grupos, de todos los estilos... Hasta que hace cuatro años me agoté y dejé el mundo del directo. Entonces comencé a hacer música exclusivamente con iPads, hasta que ahora he vuelto a tocar en directo. ¿Por qué? Por muchas razones.

Primero, el mundo del directo es agotador. Desmontar medio local de ensayo, llevarlo en coches de la manera que cuadre, llegar, montar (generalmente no con muy buenas caras o con poca ayuda), probar sonido (y nunca quedarte satisfecho), tocar para muy poca gente, ver que no te pagan (o que si eso, igual cubres la gasolina y para de contar), volver de madrugada con todo el equipo y acabar en casa a las 2 de la mañana sin haber conseguido reconfortarte más que por tocar la música que amas en directo.

Segundo, porque a la gente no le gusta pagar por disfrutar de cultura. He perdido la cuenta de cuántas veces hemos preparado un show a conciencia con alguno de los grupos en los que yo estaba, y aún poniendo las entradas a cinco euros (y cuando las cosas no iban mal como ahora), la gente prefería gastárselo en una copa más por ahí. O en cualquier otra cosa, a tal efecto. Pero no podían hacer un esfuerzo por apoyar un poco no a la escena ya, sino a gente que ha dejado su alma por hacer un sueño realidad y que les explote en las narices.

Tercero, porque desmoraliza bastante. Puedo contar con los dedos de una mano las salas donde he tocado donde me he sentido cómodo en los últimos diez años. En algunos sitios los escenarios eran tan escasos que tenía que tocar de perfil. O tenías un foco encima molestando y por mucho que avisaras al técnico no hacía nada. O los micros estaban hechos una pena y no se oían. O los monitores acoplaban o estaban puestos donde no ayudaban. ¿Sigo? Es una auténtica basura que la música no pueda disfrutarse bien. Porque a los músicos no se nos trata bien, porque no interesa.

No se nos valora. A los músicos no se nos valora. Es así de triste reconocerlo. Estamos cojonudos como hilo musical para un sitio solo si les ayudamos a hacer dinero. Pero no por el hecho de que amemos la cultura o tratemos de exponer ante la gente nuestras ideas de otro modo, no. Por el hecho de que somos cuarenta mil, y si tú no vienes, otro vendrá. Damos exactamente igual.

Y si además dices que te esfuerzas por hacer una propuesta original, tocando solo con iPads, trabajándote todo en directo improvisando, mezclando a la vez... Da igual. No eres un músico, eres un friki para ellos. Lo he dicho y lo repito: friki. Les da igual tu formación, lo que quieres exponer, el trabajo que lleva detrás hacer algo así.

Con esto, quiero decir que me harté. Ahora mismo, casi todo lo que necesito en directo cabe en una mochila, y miro con lupa donde puedo tocar y exponer lo que hago. Por una razón: lo mío no es solo un show de 45 minutos (y no los hago más largos de momento porque es algo bastante experimental). Es la suma de la experiencia de 20 años, es la demostración de lo que ha sido estudiar años de solfeo, armonía, contrapunto y demás. Es saber cómo suena cada instrumento, analizar el sonido y saber qué va bien y qué no. Es hacer una experiencia nueva para la gente y demostrar que la música puede venir y hacerse de algo tan cotidiano ya como una tablet.

Resumen: 20 años de carrera. Tocar en media España y también en el extranjero. Saber tocar bastantes instrumentos. Formación clásica. Tocar en estilos totalmente dispares. Innovar. Llevar la música a un nivel más experimental. Formarte en sonido. Todo esto no vale nada para los demás. 

¿Que a qué viene esto? Pues muy fácil. Cuando planteas el mismo espectáculo en dos recintos muy similares (y no me tiréis de la lengua), en uno de ellos se desviven por llamarte, preguntarte, informarse, pedirte información y poner lo mejor de su parte para que todo salga bien. En el otro te dicen que si eso, dentro de tiempo, te pondrán en un rincón sin hacer mucho ruido y que te las apañes, con tal de no darles la paliza.

lunes, 9 de diciembre de 2013

Esto es lo que hago / This is what I do


Me gustaría contaros sobre toda mi experiencia musical a lo largo de estos años, pero hoy quiero hablaros sobre un concierto muy especial. 

El pasado 16 de Noviembre hice un concierto improvisado en EBE, durante un conjunto de conferencias en Sevilla. Mi concierto consistió en 45 minutos de improvisación directamente de cara al público. Fui generando secuencias, solos y sonidos sobre la marcha. Usé para ello 2 iPads y 1 iPod Touch. Os dejo con el trailer, el audio completo lo subiré a Soundcloud a lo largo de este mes. 


_________________________

I'd love to tell you about my musical experience over these years, but today I wanna focus on a very special show I did. 

On November 16th, 2013, I did an improvised concert in EBE - an event consisting on conferences about web entrepeneurs, in Seville, Spain. It was a 45-minute-solo performance. I was generating sequences, solos and sounds on the go. I only used 2 iPads and 1 iPod Touch. 


This is the video-trailer, the whole audio will be available in Soundcloud this month. 





martes, 24 de septiembre de 2013

Lo que me enseñó el último single de Miley Cyrus

Siempre he dicho que hay que escuchar de todo, pese a gustarte más un estilo. Yo pasé por todas las fases: desde mi época punk, mi época pop comercial, mi época heavy, mi época rock progresivo... y la época electrónica actual, mezclada con un poco de todo lo anterior.

Si te paras a escuchar solo un estilo, generarás rutinas, patrones e influencias que mermarán tu música y al final sonarás a "refrito de X e Y". Algo así comentaba Alex Guerrero no hace mucho en su blog. Por eso, siempre he escuchado un montón de música que, aunque no me guste, a la hora de oírla voy más allá. Enriquece lo que hago con múltiples detalles. Por eso, antes de poneros el ejemplo de Miley Cyrus que os comentaba, quiero que escuchéis un remix que hice de un tema de Lady Gaga hace un par de años...

Lo hice completamente con el iPad. Probando aplicaciones: sacando sonidos guitarreros, pads atmosféricos, baterías modificadas, varias lineas de bajo, sintes arpegiados... Todo distintas influencias. Y es que, si algo relaciona este remix con el tema de Miley Cyrus del que quiero hablaros, es que me autoimpuse un límite de máximo 16 pistas.

¿16? Parece que muchas veces con eso no tenemos ni para empezar. Pero en realidad, ese sacrificio que hice con ese tema (incluso dejando una pista entera solo para un sample de 4 segundos... caprichos que se da uno) me ha venido de perlas posteriormente.

Por eso hoy, cuando fui al gimnasio y fui, deliberadamente con el nuevo single de Miley Cyrus en el iPod (Wrecking Ball), me dije "tengo un buen número de escuchas por delante para apreciar todos los detalles". Reconozco que la música comercial está un poco mal vista desde el punto de vista del músico que hace todo por amor al arte y que acaba palmando mucha pasta (como yo he hecho) en ensayos, transportes, instrumentos, software (sí, los hay que todavía pagamos por software), etc.

Me sorprendió que, lo primero, hubiera tan poquita cosa en un single. Comenzaba muy frágil, con unos glissandos en la voz que me encantan (un recurso que todavía no he usado y tengo ganas de poner en práctica), para luego entrar la batería con un empaque genial (yo la hubiera exagerado más aún, como en el tema Halo de Beyonce) y el resto de la banda, más coros y demás. Incluso tiene momentos a capella y silencios. ¡SILENCIOS! Tan necesarios y tan olvidados. 

¿Cuál es el secreto del éxito, más allá de si relacionamos los instrumentos y ausencia de ellos con lo que quiere decir el tema? Que hay lo justo y necesario, no sobra nada. Muchas veces nos enfrascamos en meter con calzador sonidos que nos gustan, para luego complementar otra parte del espectro con otro sonido, luego un colchón "de los que nunca sobra", luego una batería con un spread para que ocupe todo, etc. Y así generamos contrafase. O lo que es lo mismo: que tantos elementos acaban anulándose unos a otros y el resultado auditivo es deficiente. Y es que, al igual que no hay grupo en directo que suene mejor que Rush o Police (nota, son tríos), en estudio pasa tres cuartos de lo mismo. Como "se puede", pues ale, a incluir todo tipo de artilugios. Que si este plugin, que si este sinte, que si este bajo haciendo la octava del otro, que si... ¿Entendéis?


Por eso, el consejo que puedo dar (y lo que me enseñó este single de Miley Cyrus) es que hay que seleccionar mejor nuestros sonidos. Modificarlos para que no se pisen en el espectro, hacer que cada uno, como en un cuadro, tenga su espacio sin anular a los demás. Y sobre todo, que la voz esté bien presente (Otro tema a hablar sería el Rider que usaron para la voz, porque se dispara al final de los estribillos con la ausencia de banda, faltaría ver si hicieron una especie de Ducking para que primara la voz de Miley).

Menos sonidos, pero mejores ;) ¿Qué opináis?

viernes, 6 de septiembre de 2013

Un golpe de suerte

En 2007, yo tocaba el teclado en un grupo de metal extremo melódico llamado Elderdawn (por cierto, siguen en activo y son unos chavales muy majos, echadles un oído). Me configuraba mis propios sonidos, me encantaba tener mi propio atuendo y maquillaje para salir a tocar en directo... Me lo pasaba bien. Disfrutaba con lo que hacía. Tras una noche de concurso de bandas en Ritmo y Compás, al no vivir en Madrid por entonces (pese a hacerme 400 kilómetros cada vez que iba a ensayar: creo que es el signo de mi devoción por la música) me quedé a dormir en un hotel con mi equipo. A la mañana siguiente, el teléfono sonó. Me despertó antes de que yo recuperara todo el sueño atrasado y estuviera descansado. La llamada fue aún más antológica: con los ojos casi cerrados tras buscar el móvil a oscuras, la voz grave de ultratumba y el no saber a ciencia cierta lo que pasaba, escuché una de las frases que nunca olvidaré: ¿Quieres telonear a Dimmu Borgir esta noche en La Riviera? Me reí, mezcla del nerviosismo, escepticismo e incredulidad. ¿Telonear, yo, a un grupo por el que me llegué a hacer 1000 km para un concierto, de mis favoritos (entonces) y una referencia de la escena? Además, ¿En La Riviera? Allí había visto yo muchos de mis grupos favoritos... "Es que Amon Amarth han quedado tirados en Portugal, se les ha roto el bus y no podrán llegar a tiempo. Si no lo cogemos, se la darán a otros (la oportunidad)..." Acepté. Llevé mi equipo de nuevo a La Riviera, donde asistí al montaje del escenario y prueba de sonido de un grupo grande. Por fin, desde cerca. Era un sueño hecho realidad. Sin embargo, todo lo que os podáis imaginar que fuera mal... Fue mal. Sin cantante principal, tuvimos que solventar las melodías entre 2. Probamos sonido 10 minutos antes de salir a tocar, cuando la gente ya estaba en la sala. Y aquí venía lo peor... Mucha gente venía a ver a Amon Amarth y al encontrarse a otros, nos cayó la del pulpo. Nosotros lo sentíamos tanto como ellos, pero por otra parte, estas oportunidades pasan una vez en la vida. Y puede salir bien, regular, mal. . Pero hay que disfrutarlas. Lo intenté todo: desde la introducción con la Banda Sonora de Terminator 2, tocada por el grupo... Hasta improvisar solos espectaculares. Tanto es así que aprendí a tocar el teclado sin mirar, desde cualquier posición... De espaldas incluso. Todo para poder dar el 100% y entregar un gran espectáculo. Pero nada de eso hizo efecto. No gustamos. La gente no quería vernos, no quería nada que no fuera amon amarth. Estas oportunidades pasan, y hay que cogerlas. Y para ello, hay que estar preparado y entrenado. Saber dar todo lo posible. Porque nunca sabes cuando pueden llegar. Si algo aprendí ese día, es que siempre has de tener un plan A y un plan B. Llevar un backup por si falla lo principal. Y sobre todo, disfrutar mucho. Porque sin esa chispa, nada tendría sentido en el mundo de la música. Podría hablaros de los camerinos de los grupos grandes, exigencias y demás... Pero eso lo dejaremos para otro día.

jueves, 5 de septiembre de 2013

La tecnología, lo auténtico y lo realmente importante en la música

Desde que empezara a tocar el violín con 9 años, han pasado ya 20... ¡20 años! En ese tiempo, he tenido la oportunidad de viajar por parte del mundo, conocer mucha gente y muchos puntos de vista... todo desde el punto de vista musical. Por eso, cuando me decidí a abrir un blog contando las experiencias de estos 20 años, me pregunté... ¿Por dónde empiezo? ¿Cuento las fiestas privadas donde yo he elegido y puesto la música? ¿Los conciertos con las orquestas del conservatorio? ¿Anécdotas como despertar un día sin saber que esa misma noche tocaría en La Riviera?

Sin embargo, aunque esas historias llegarán, creo que este blog debería reflejar mi punto de vista sobre qué es a día de hoy el mundo del audio y la música para un músico como yo, con mi evolución durante estos 20 años. 

Hoy os quiero hablar de 3 historias. Nada más, solo eso: 3 simples historias relacionadas con la música.


1) La tecnología. El mundo del audio es uno de los más beneficiados por los avances. Pasamos de pianos con un determinado sonido estático a sintetizadores donde cada uno podía generar su propio sonido. Pasamos de grandes estudios llenos de equipo a poder grabar álbumes en un iPad en cualquier lugar. Yo pienso que todos los avances son buenos: el factor romántico de hacer todo a la antigua usanza da una recompensa emocional que no se puede igualar con lo frío que es el mundo digital. Pero el mundo digital nos permite potenciar y multiplicar nuestra creatividad para que no se pierdan las ideas. Porque ahora todo es realizable. 

Discutir que los DJ's actuales no pinchen con vinilos o que usen el famoso botón de sync es estéril. Porque sería como defender las máquinas de escribir a día de hoy, cuando con un ordenador somos mil veces más productivos. Entiendo que la gente de la antigua escuela lo haga así, pero menospreciar el trabajo de alguien por usar herramientas que permiten llevar sus ideas más allá no me parece justo. Como decía el famoso anuncio de Pirelli, "La potencia sin control no sirve de nada". Usa la tecnología para potenciar tu música, pero aprende qué es cada elemento, cada parámetro. O si no, no te servirá de nada.



2) Lo auténtico. Todavía recuerdo cuando, con 17 años, pensaba que cualquier música que no fuera heavy no era auténtica. Y a día de hoy me río de aquello. Por una razón: porque lo auténtico es una soberana bobada. No hay estilos más auténticos que otros. No hay que pinchar determinado estilo "porque tenga más clase". Pienso que la música hay que disfrutarla y no cerrarse en banda. Y en el proceso de creación, igual. 

Que no te vendan que pinchar con Serato o Traktor es de baja categoría. Que no te coman el coco con "si no usas el estándar de la industria, vas mal". Y sobre todo, no te creas a nadie que venga discriminando tu música/técnica por alejarse de ciertos cánones. Las reglas están para romperlas. Lo auténtico no es pinchar con vinilos, es darle al público de la sala una noche inolvidable independientemente de si pinchas con un iPad. Lo auténtico no es interpretar la partitura cuadriculadamente, sino darle tu espíritu y que se vea tu marca. Y lo auténtico no es salir con una playlist estudiada para un sitio, sino improvisar dependiendo de como veas a tu público. 



3) Lo realmente importante. Cuanto más entras en el mundo del audio, más te picas. Más quieres saber, más gente conoces. Y llegará el punto en que te recomienden tanto algo que pasará a ser sagrado: cierto compresor, cierta configuración para la EQ, cierto micro específico, cierta manera de grabar o pinchar...

Olvida todo eso. Interésate por mejorar, por imprimir tu sello y no lo de los demás. Porque siendo como los demás, nunca destacarás. Por suerte, tenemos Internet lleno de tutoriales para aprender. No te preocupes de tener el mejor equipo disponible, sino el que te venga bien a ti. El que cubra tus necesidades. Tener un Ferrari para ir a comprar el pan puede quedar muy bonito de cara a la galería, pero no encaja. 


Lo realmente importante es que disfrutes.